El three

Cuándo conocí a mi actual MARIDO THREE, me pilló en una época de autoestima blanda, lo que se traduce en “a poco que me digas, se me cae el tanga”.

La primera vez que lo ví, me pareció muy grande y me dió por pensar que, cualquier cosa que me dijese, me llegaría al alma. El alma es intangible y nadie sabe dónde hallarla, con lo cual se puede encontrar perfectamente al fondo del tanga. Solo de pensarlo se me saltan las lágrimas: yo mido 1.50. Madre mía qué dolor de espalda.

Pero hay una cosa que, el primer día que quedamos, me dejó con las patas colgando: éramos la reencarnación de Pretty Woman después de 30 años. Menos cobrar, toda la peli con todos sus apaños. Ese hombre abriéndome la puerta del coche con la corbata colgando, un restaurante caro con ciento tres  copas de distinto tamaño y unos gemelos de oro pa vender al peso por la camisa asomando. Y yo divorciada de Maluma para salir a cenar con uno de los Panchos. Me impactó, pero lo estoy superando, porque  el problema no es MI MARIDO THREE, soy yo, que aún estoy madurando.

Estuvimos hablando. Y hablando. Y HABLANDO. Me enseñó la foto de sus gatos (uno entero y otro con la oreja colgando),  la de su barco (solo de verlo ya estaba vomitando, porque yo en un hidropedal me desangro) y la foto de su ex mujer, una sexagenaria que ríete tú de la lozanía de Doña Carmen Polo de Franco.

-¿Qué tal te ha ido? ¿Te ha gustado algo?(mi amiga, la de hace 28 años).

-Uy, tía, no es mi tipo. Le falta algo. Ya veré cómo lo largo.

-Pues te va a llamar otra vez, vete preparando.

-Le daré largas: se me ha quemado el perro, me busca la mafia coreana para cruzar el charco o te lo paso al teléfono, le dices que soy transexual y justo en ese momento me están operando.

No me preguntéis porqué pero, año y medio después, me estaba casando. Con el de los Panchos.

He descubierto que me gusta mucho. O demasiado, que es como tanto. Le ha costado entender lo que escribo y mucho más lo que hablo pero me quiere y a querer se aprende respetando. Y es el MARIDO THREE y lo lleva a gala aunque por dentro se esté cagando.

Yo he tenido tres maridos y el MARIDO THREE es el MARIDO DNI porque, de momento, lo estoy renovando. ¡Ah! Y es “galego” y llama Pepe Carlos.

Me duele el “corasón” de quererte tanto, me duele el “corasón” de quererte tanto…🎶🎶

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