Si la vida se pudiese definir en una sola palabra, yo lo tendría muy claro: la vida es ser Sisa Velona.

Las mujeres sobrevivimos siempre pero, sobre todo, sobrevivimos a los mayores desastres personales y a las mayores calamidades. Así que ahora, querida calamidad woman, te invito a ir a Google y que encuentres el significado de Sisa Velona. Te dejo que tú lo descubras y que luego, si te gustan, sigas sus historias. Molan.

Yo no soy ilustradora y, dicho esto, así no se me enfada gremio ninguno. Y sería idiota por mi parte decir que soy escritora porque no tengo ningún libro pero sí un buen manojo de artículos en prensa, algún premio pequeñito y el vicio de darle al teclado.

En la vida puedes decidir entre, escribir para los escritores o escribir para los lectores. Y yo escribo para quién lea y, sobre todo, para quién nunca haya leído. Porque no saben lo que se pierden, ¡dios mío!

Soy una contadora de historias, intento emprender sin dinero (mal, mal, sé que no puedo) y hago un uso terapéutico para mí de todo esto que me gustaría que a tí, que ahora me lees, también te sirviera.

Me llamo Olga y estoy menopáusica perdida, es decir, que dicen que han oído que es una maravillosa etapa de la vida.

Mentira.

Pero sigo adelante, chiquilla.